| CAPITULO
2
EL DIARIO AZUL CON FLORES AMARRILLAS

Viernes
¿Cuándo
comenzaron a sucederme cosas extrañas? No lo recuerdo, aunque para
mí eran momentos de gozo y de inmensa alegría. Desde niña
tuve una inexplicable atracción por las estrellas, observarlas
cada noche antes de dormir era tan grato ya que no lo hacia por el sólo
hecho de perder tiempo observándolas para ocultar mi soledad, sino
que compartíamos nuestra energía en el espacio, en el universo,
conectábamos con nuestra esencia y así fue como descubrí
que las estrellas eran más que un punto de luz que vemos a miles
de kilómetros de distancia, eran mis amigas.
Una noche, ya dormida, sentí la calidez de una mano en mi rostro,
fue una dulce caricia envuelta en mágico amor que me invadió
y que no olvidé nunca, luego una voz tan suave como aquella mano
me dijo: -despierta niña- abrí mis ojos pensando que podía
ser mamá; no era mamá, enfrente de mi cama una luz iluminaba
toda la habitación, extensos rayos de luz que en principio me cegaban
comenzaron a fluir de manera sorprendente. Esta luz cada vez fue más
grande, tanto que pronto comenzó a penetrar en mi cuerpo, hasta
que llegó directamente a mi esencia, a lo que soy, mi corazón
se llenó de una energía cósmica intensa cargada de
amor, alegría, vida. Por momentos sentí que mi alma era
la más pura gracias a todas las emociones que pude sentir en segundos,
luego me inundó una dulce paz, mi alma estaba fuera de mi cuerpo
permitiendo que la luz la acariciara, no sé cuánto tiempo
transcurrió antes que mi corazón y mi alma volvieran al
cuerpo, la integración fue lenta y maravillosa, luego la luz comenzó
a disminuir quedando en una pequeña esfera en forma de semilla.
Tras la pequeña luz a los pies de mi cama estaba sentada una mujer
con ojos llenos de paz, puso sus manos enfrente de su corazón y
en ellas recibió la pequeña semilla de luz que aún
brillaba: Pequeña -dijo- éste es un regalo del universo
que te rodea y de tus amigas las estrellas. Yo me encontraba sentada dentro
de la cama por la emoción y la euforia que sentí no me atreví
a ponerme de pie, ella se acercó a mí trayendo la semilla
de luz, cuando estuvo muy cerca de mí la lanzó suavemente
al centro de mi corazón diciendo: -Esta es la luz que desde hoy
te acompañará eternamente, cuando en tu camino haya dos
rutas o más, cierra los ojos y busca en tu corazón la respuesta,
el corazón es el único y verdadero consejero, esta luz será
la que pondrá vida en tus palabras para volverlas sabias y combatir
las que ensucian tu alma, esta luz es la que debes compartir con quienes
no tienen la dicha de ella y están en tinieblas; esta luz es la
que vivirá contigo para amar y proteger a quienes te rodean; esta
luz es la que debes divulgar al viento para que éste se encargue
de llevarla en sus incasables viajes; esta luz es la que cargará
tu energía cada vez que la sientas baja y creas que no puedes con
tantos problemas; esta luz sólo perdurará si tu vives con
amor y entrega a lo que estés realizando, sea lo que sea. Esta
luz desde hoy te pertenece, esta luz forma parte de tus sueños
y de tu vida y no olvides que si sabes vivir ella será eterna.
Cuando terminó de hablar aún sentía la esfera de
luz penetrando en mi piel y en mi corazón, cerré los ojos
y me entregué, sentí la energía de todo el universo
vibrando conmigo a mí alrededor, apreté mi pecho para que
esto que estaba viviendo o soñando no se me escapara, lo retuve
hasta que el aire y la atmósfera volvieron a la normalidad, abrí
los ojos, estaba nuevamente oscuro, pero el aire aún conservaba
rastros de energía y de calidez maternal; me encontraba sentada
en la cama, dentro de ella tenía las manos en mi pecho y sin pensar
me acosté nuevamente y me dormí hasta el amanecer. Durante
el día ni siquiera recordé lo sucedido en mis sueños,
al anochecer me asomé en mi ventana donde noche a noche las observaba
y rompí el silencio que por años mantuve. Mis únicas
palabras durante tantos años hacia ellas eran "buenas noches",
me permití guardar silencio en los momentos en que compartía
con mis más grandes amigas, lo hice así para jamás
romper la magia que es observar el cielo. Angustiada, esa noche mirando
el cielo les dije: Sé que no soñé, pero no tengo
ninguna señal para comprobar que en mi corazón existe una
luz, que además hoy no veo y no siento, ¡¡¡necesito
su ayuda.!!!.
Jueves
Pasaban
los días y no recibía ninguna señal, sin embargo,
una noche noté que un hombre me observaba atentamente desde el
parque enfrente de mi casa. Esto al principio me incomodó, y sin
que él lo advirtiera yo bajaba la vista para poder verlo e intentar
reconocerlo. Pero sólo se distinguía su silueta, debido
a la oscuridad de la noche.
Pasaron algunos días y no tuve respuesta de las estrellas.
Sin embargo aquel hombre estaba allí noche a noche, puntual, esperando
que yo me asomara a la ventana. Comenzó a gustarme verlo, sentir
su presencia, compartir con alguien el gozo de observar las estrellas.
Su compañía se hizo habitual y por primera vez no me sentí
sola. Varias veces soñé que éramos los enamorados
más felices de la tierra.
Domingo
¡Me derrumbo! Eso sentí mientras caía
entre las manos más suaves, sanadoras y firmes.
Llegaron a mi habitación mis amigas estrellas. Para gran sorpresa
ellos eran pareja y dijeron que venían a sanarme y a curarme de
cualquier mal que pudiese padecer, sería una liberación
de energías negativas; dijeron que sería un momento muy
importante en mi vida y que lo tomara como un regalo de ambos... del universo.
Apagamos la luz, y comenzó el ritual de sanación, un ritual
mágico y enérgico, tan potente que el aire en mi habitación
empezó a fluir lentamente como si el tiempo se detuviera, podíamos
sentir, ver y oler cada movimiento del universo y la tierra.
Cuando el aire ya nos envolvió por completo mis amigas me rodearon,
me abrazaron y sus manos me daban golpes suavemente, acariciadores en
mis hombros, espalda, cintura, piernas y poco a poco mi cuerpo se derrumbaron
entre sanadoras manos que no me permitieron caer de golpe sino que tiernamente
me recostaron en el piso de mi habitación. Mi corazón se
aceleró, tenía los ojos cerrados pero aún así
podía sentir la energía que me transmitían con la
imposición de sus manos que recorrían todo mi cuerpo. Luego
mi corazón fue el centro de miles de caricias, Josephin se acercó
a mi oído y cantó mi nombre al son de la energía.
Lenta y profundamente ese canto atravesó mi oído y emprendió
un viaje hacia el centro de mi cuerpo. Osvaldo se acercó a mi pecho
y hablando en una lengua extraña que parecía una oración
entibió mis entrañas y así el frío exquisito
que me entregaba Josephin iba dejándome como nueva, como si estuviera
¡¡¡ah!!! Renaciendo.
Cuando desperté era hora de ir a trabajar, amanecí super
renovada.
Lunes
Hoy leí
lo que he escrito en estas páginas y claramente comprendí
que este pequeño cuaderno azul con flores amarillas se ha convertido
en mi diario de vida a pesar que no tiene fechas, sólo registra
el aquí y el ahora; tomó forma sin dársela. Tengo
la intuición que algún día serán mis memorias,
si así fuere quisiera sirvan a quien las lea.
Miércoles
No tengo
claro cuanto tiempo ha pasado desde su llegada, hoy realicé el
ritual de siempre y cuando me encontraba apoyada en el marco de mi ventana
nuevamente con la misma calidez que antes me acariciaron el cabello. Me
di vuelta y la luz llenaba mi habitación, cerré la ventana
y la estrella que hoy me visitaba dijo:
-Ya sabes que existe, que está ahí por ti ¿cuánto
tiempo más vas a esperar para decirle que ya sabes quien es?...la
miré dudosa y dijo: -su nombre es Daniel y aunque el aún
no tiene claro porque te observa ni porque insiste en amarte en las sombras,
sabe al igual que tú que una fuerza los une. Si... todas las almas
necesitan encontrarse con la que será su amor eterno, y no dudes
que él es quien esperas y con quien sueñas.
-¿Quieres ir donde él? Yo te espero acá para que
luego hablemos, cierra los ojos.
Cuando los abrí estaba frente a Daniel, era como en mis sueños,
no pude evitar besarlo, tomé su rostro y besé su mejilla.
Lo cité para el día siguiente ya que él apenas podía
hablar ni respirar.
Jueves
Me besó...
Caminamos, hablamos poco, ya que ambos estamos nerviosos, pero nos comunicamos
con la mirada y con las manos, y aquello bastó para que de una
vez supiéramos que ya no estábamos solos, éramos
uno.
Sábado
Soñé
con mi abuelo, recostada en el piso, boca arriba con los ojos cerrados,
mi alma tranquila permitía que mi vida, mis sueños y lo
que soy emprendieran un vuelo por el espacio. De pronto todo el amor,
la alegría de momentos inolvidables llenaron mi corazón,
mientras más feliz me sentía mi vuelo comenzó a ser
más claro, aparecieron muchas estrellas, tantas que ahora no puedo
siquiera imaginar.
Sin darme cuenta descubrí que aquel viaje no lo estaba realizando
sola, que él me había invitado a viajar y que después
de tantos años de su partida estuvo a mi lado reviviendo nuestros
pocos momentos juntos, y desde entonces he tenido que inventar su recuerdo.
Dos años tenía cuando partió, y con las palabras
de los demás he construido imágenes de nosotros. No imaginas
cuanta falta me haces, cuantas veces te pedí ayuda, me cansé
de traerte a mi mente sin respuestas, y anoche me llevaste a viajar contigo
a volar entre las estrellas.
Siempre soñé con volar, gracias a ti abuelo, puedo decir
que mi sueño está cumplido.
Jueves
Estaba pensando en Daniel y todo lo que siento por él
en este corto e intenso tiempo. Me preparaba para dormir cuando mi cuarto
se iluminó y llega con su tierno rostro una Estrella y me preguntó
si sabia lo que era el amor y lo que estaba sintiendo en mi corazón,
no estoy muy segura de la respuesta ya que hasta hoy nunca me había
sentido así.
Ella dijo – Cuando amas tu esencia se pierde y se funde en los ojos
del otro, caes en un abismo y en un vació del que pareciera que
no hay salida, te mueres, dejas de existir y no eres nada, y cuando vas
a topar fondo el otro te resucita y te trae a la vida. Cuando no eres
nada es cuando puedes amar; cuando no eres nada es cuando los egos y el
egoísmo desaparecen y te puedes entregar por completo, por que
fuiste salvada del abismo por la persona a quien amas. Cuando el otro
no quiere salvarte del abismo es por que no siente el mismo amor que tú,
y el desamor se apodera de ti y te empuja al fondo de este vacío
y la oscuridad se apodera de tu corazón y lo deja frió,
solo, triste y desolado. No debes temer ser nada cuando amas, por que
el temor enfría el amor.
Dicho esto,
se marchó, no me dijo su nombre, ni se lo pregunté. Esa
Estrella tenía algo especial, era sabia y madura.
Viernes
Acabo de escribir esto para Daniel, mañana cuando
venga por mi se lo entregaré:
“Existe
una energía cósmica en el universo que nos une, esta energía
es mágica y desde hoy vivirá en nuestros corazones, porque
mientras viva este amor el universo será uno para que podamos compartirlo.”
Te amo
Lunes
Hoy caminé
por una alfombra de hojas de colores, es otoño, está comenzando
a hacer mucho frío y las hojas de los árboles caen continuamente
perdiendo sus tonos originales, tomando otros para luego volver a formar
parte de la tierra y reintegrarse a ella volviendo a sus raíces.
Esta alfombra me llevó a la oficina donde trabajo y me dio la nueva
oportunidad de recordar que hermosa es la naturaleza aún en la
ciudad donde casi todo es edificios y calles. Eso por causa de los hombres
quienes en su afán de progreso y desarrollo (¿qué
es desarrollo en este caso, matar nuestra propia tierra?) se olvida y
no incorpora a la Madre Naturaleza en su proyecto, aún sabiendo
que es ella nuestra dadora y purificadora del aire que casi no queda en
esta gris ciudad, pero la naturaleza sabe mantenerse presente, como hoy,
ante mis ojos.
Domingo
Daniel me esperaba con un ramo de violetas y un anillo.
Cuando llegué junto a él me besó suavemente y dijo:
-Quiero que uses este anillo como símbolo de mi amor infinito,
quiero que seas mi esposa, que vivamos juntos, que formemos una familia
y que no nos separemos jamás... te amo.
Acepté el anillo y sonreí, cerré los ojos y lo besé
intensamente. Daniel comprendió que la respuesta era sí.
Estoy feliz y sé que junto a él seré aún más
feliz.
Sábado
El matrimonio
fue hermoso, Daniel se veía como un príncipe, como el de
mis sueños. La iglesia era pequeña y las flores la adornaban
por doquier, el ave María fue cantado por un coro. El sacerdote
era de edad avanzada y pronunciaba de memoria cada palabra a pesar de
tener en sus manos la Biblia y los libros para la ceremonia. Estuve tranquila
y Daniel también, mis padres y los suyos mezclaban en su rostro
la pena por la pérdida y la alegría por el amor y el deseo
de formar una familia.
Llegamos a la recepción donde la fiesta fue inolvidable, la comida
y el baile cumplieron la meta de mis sueños.
Mientras bailábamos todos en la fiesta mis amigas, mis únicas
amigas de la escuela de monjas Pam, Jan, Andrea, Bethsabe y Rosalía
me raptaron de los brazos de mi esposo para brindar y celebrar como en
los tiempos de adolescencia. Recordamos nuestro pacto no cumplido de vernos
al menos en los cumpleaños. El trabajo y las obligaciones nos lo
impidieron, pero el cariño de tantos años continua intacto,
y todas coincidimos que ningún triunfo es válido si se dejó
afuera a quienes amas, todas teníamos este reparo de habernos abandonado
unas a las otras, lo importante es que este encuentro nos llenó
de hermosos recuerdos y ganas de vernos con la mayor frecuencia posible.
La risa, los llantos, los fallidos intentos de estudios a última
hora, las escapadas de clases, las rabietas, el mal genio de algunas,
los profesores, las clases entretenidas y en las que nos dormíamos,
las peleas, el hermetismo que tuvimos con respecto al grupo, todo esto
nos invadió y nos lleno de recuerdos por los momentos vividos juntas.
Volvimos a prometernos que la amistad nos uniría eternamente y
ya tenemos la próxima fecha para reunirnos y hablarnos de la vida
y no olvidar nuestro cariño. Nos reincorporamos en la fiesta y
disfrutamos al máximo este bello encuentro.
La celebración duró hasta muy tarde, en la madrugada partimos
a nuestra luna de miel.
Estoy feliz.
Miércoles
Andrea nos envió en correo electrónico
a todas las amigas del grupo Pam, Jan, Bethsabe, Rosalía y a mí,
después del matrimonio quedamos con muchas ganas de seguir viéndonos
y no perder el contacto para que nuestra amistad escolar no se perdiera,
el correo dice así:
“Parece que fuera ayer cuando nos juntábamos,
¿se acuerdan?. Y cuando nos mandaban a inspectoría... ¡qué
días más felices, verdad!, Ahora somos profesionales, madres,
esposas, cada una tiene su vida y muchos proyectos por delante.
El tiempo jamás borrará de nuestras mentes todos aquellos
momentos vividos de tanta alegría y diversión, sobre todo
en las famosas reuniones de fines de semana en mi casa, los viajes y paseos
que realizamos, las risas, gritos y llantos, y cuando dejábamos
de hablarnos por tontas discusiones, pero al final siempre seguíamos
juntas.
Hoy nuestros encuentros hablan de niños, matrimonios, de las comidas
que preparamos para alguna ocasión especial o para nuestros esposos.
Es una felicidad tan grande la que me embarga verlas casadas y poder compartir
y asistir a sus bodas, a algunas todavía nos falta un poco para
el matrimonio. Espero con ansia que cuando seamos viejas y nuestros hijos
estén grandes y no requieran de nosotras un cien por ciento volvamos
a viajar al Sur donde vivimos momentos inolvidables, divertidos, peleas
y sin embargo esto nos unió más, deseo recordar ahí
mismo.
Sé que a veces pasan varios meses que no podemos vernos por uno
u otro motivo y nuestras llamadas tampoco son muy frecuentes, pero todas
sabemos que podemos contar con las otras. Hemos tenido altos y bajos,
hemos vivido muchas cosas juntas, lo importante de todo esto es que estamos
como sea, pero estamos.
Aunque pase el tiempo y nuestros encuentros sean más lejanos siempre
estaremos en el corazón de cada una, y recordaremos los momentos
felices de nuestra adolescencia y parte de nuestra adultez, y en cada
encuentro recordaremos los días de antaño y celebraremos
los presentes y todos los que vendrán. Recordar el colegio y ver
nuestro anuario será motivo de muchas risas, de los paseos en las
clases, de cuando nos pillaban durmiendo en plena clase y el profesor
nos golpeaba la mesa para despertarnos, todo esto marca una parte muy
importante de nuestras vidas.
Sólo me queda decirles lo mucho que las quiero y que Dios bendiga
nuestra amistad. Andrea..
Recibir este correo electrónico ha sido un regalo,
mis únicas amigas humanas son ellas y no tengo más, por
eso son muy importantes para mí.
Domingo
No estoy muy segura de todo lo que sucedió ayer,
ni menos del tiempo en que transcurrió.
Bajo el aromo de mi nueva casa, la que comparto con Daniel desde que nos
casamos, miraba las estrellas y antes que pudiera notarlo una dorada luz
me envolvió, cuando ésta comenzó a ser más
tenue sentí que no me encontraba en la tierra sino en un lugar
celestial, donde me rodeaban muchas estrellas, pronto reconocí
a Josephin y Osvaldo ¿Qué hago aquí? pregunté
con la respiración alterada y el corazón en la mano. ¿Es
un sueño? –volví a preguntar- ¿por qué
estoy tan nerviosa?, me tomé el rostro con las manos sin lograr
entender lo que sucedía. Siempre creí que era capaz de recibir
mensajes pero en ese momento sentí que nada me iluminaba, las lágrimas
brotaron de mis ojos y rodaron por mi cara, mi corazón poco a poco
fue volviendo a la normalidad y también mi respiración,
rápidamente todas las estrellas presentes impusieron sus manos
sobre mi y vino la calma, hasta que mi mente quedó limpia y en
blanco.
Estábamos en una especie de ritual y al parecer yo era importante,
se me acerca tiernamente una estrella que no conocía, pero que
me habló con tanto amor y calidez que me dio confianza, me tomó
las manos y me dijo: -Hola, mi nombre es Sofía-
Quedamos al centro del grupo, ellas nos rodeaban, al mismo tiempo todas
las estrellas y yo nos sentamos en el piso.
-Pon mucha atención a cada palabra que yo te diga, no estas soñando,
estás aquí en el reino de las estrellas y sé que
todo lo que hoy yo pueda decirte va a cambiar tu vida, todos los que te
acompañan aquí han sido testigos de todos los hechos que
pueda revelarte en este instante, además están aquí
para celebrar con nosotras una ceremonia... y serás tú la
iniciada.
No hables, no es necesario, concentra cada célula de tu ser en
lo que va a suceder, pues se te revelará tu origen y tu misión,
todo lo que nunca comprendiste y en muchas ocasiones te hizo sufrir por
al sentir que eras diferente.
Hubo silencio y Sofía lo rompió diciendo solemnemente: -Yo
soy Sofía, hija de una estrella, te revelo tu origen –calló
un instante, cerró los ojos, respiró profundo y dijo: -Soy
tu madre.
En el entorno se notaba amor, calidez y calma, eso me tenía muy
tranquila, pero aun así me sentía muy confundida por lo
que dijo Sofía.
Continuó: -Las estrellas damos luz y vida a un ser en la tierra
cada veinte años, para ello el vientre de una mujer nos ayuda,
ellas por lo general jamás saben que uno de sus hijos viene del
espacio, porque su misión es llevarlos en sus vientres, cuidarlos,
amarlos, protegerlos y prepararles el camino para su misión, como
fue el caso de tu madre en la tierra, yo iluminé su vientre y te
di luz y vida, naciste, creciste y te encuentras aquí lista para
recibir tu misión.
-¿Cuál?, Ser madre.
-Eso sucederá de todas maneras, pero no es tu misión, tendrás
un hijo ya tienes la edad suficiente no lo olvides, quiero decir que ya
lo llevas en tu vientre esto forma parte de esta ceremonia, cuando las
estrellas impusieron las manos sobre ti recibiste la luz del universo
y tu hijo tomó la vida, sólo falta que su padre Daniel te
transmita todo el amor que siente por ti para que el niño nazca
y crezca guiado por la luz y el bien, dones que Uds. le entregarán
desde su concepción, los otros dones los encontrará él
en el camino y eso será parte de lo que tendrá que aprender
en su vida.
Busqué con la mirada a Osvaldo y Josephin y ellos al ver mis ojos
lagrimosos se dieron cuenta que los necesitaba, salieron de la multitud
y se acercaron a mí como en aquel ritual cuando me visitaron en
mi habitación, ella canto en mi oído y Osvaldo muy cerca
de mi corazón me daba calma y tranquilidad en su extraña
lengua que no he podido identificar.
Lograron que me sintiera más tranquila y fue cuando Sofía
preguntó: -¿Realmente no sabes cuál es tu misión?
-Estoy confundida respondí, pero ahora después de todas
tus palabras y uniendo acontecimientos y hechos de mi vida desde niña
he querido entregar bienestar a quienes lo necesitan, incluso la necesidad
de proteger al desvalido aun cuando me costaba mucho ya que nunca fui
una adolescente muy sociable. Entonces un día sospeché que
era algo diferente así es que desde mi ventana traté de
brindar la mayor protección orando y teniendo fe y fue así
que me di cuenta que la escasez de amigos me hizo pedirle a las estrellas
que me escucharan. Ahora cuando me preguntas por mi “misión”
se me viene a la mente la palabra protección.
-No estás equivocada, tú como muy pocas estrellas tienen
el honor del don de la protección, ¡naciste para ser un “Ángel
guardián”, yo sólo soy una estrella guía para
muchos caminos ciegos de personas abrumadas y dar vida cada veinte años
según el ciclo, y tú no solo eres hija de una estrella sino
que además eres un “Ángel guardián”.
Cerré los ojos y no pude evitar el llanto, un llanto confuso, de
alegría, de miedo hasta el pánico.
-¿Cómo puedo ser un Ángel?
-No olvides que tu madre terrenal fue escogida entre miles de mujeres
y nuestro Señor Dios nos la indica, ella sin saberlo te preparó
para esta misión, ahora debes escoger si deseas continuar, pero
tranquila no te desesperes.
Sofía me recostó en el suelo, pasó su suave mano
por mis ojos cerrándolos y todo este cálido universo cantaba
dulcemente para mí. Entré en un trance que mantenía
mi cuerpo liviano y mi corazón en paz, por unos segundos no oí
nada hasta que desde el centro de mi ser con una misteriosa y profunda
voz Dios me habló:
- “Sé que sabes muy bien quién soy y cualquiera sea
tu decisión te agradezco el camino que hasta hoy has llevado, no
temas, tú puedes elegir, ni siquiera yo puedo interferir en tu
elección, sé que es muy difícil, negarse es la mejor
escapatoria. Al volver tu vida seguirá normal y concebirás
a tu hijo con la luz de una estrella y deberás preparar su camino
y guiarlo con todo el amor posible, y todo lo revelado hasta este momento
se borrará de tu memoria para no mortificarte por tu elección,
y si decides vivir una vida eterna junto a mi renunciarás a todo
lo que te une a la tierra y ese don llamado protección será
tu alimento, esos son los tentadores ofrecimientos que este Señor
tiene para ti; No pierdas la calma y disfruta de todo lo que te tienen
preparado, falta un buen tiempo para tu respuesta.”
Dicho esto nuevamente comencé a oír el armónico canto,
poco a poco me reintegré, Sofía sostenía mi cabeza
con sus manos para darme de beber agua dulce, y mientras yo bebía
se acercó a mi oído y dijo: -Este es el elixir de la vida
eterna, que tendrá efecto después de tomada tu decisión.
Ya de pie y repuesta, mi mamá estrella me tomó de la mano
y todas las otras estrellas también hicieron lo mismo, juntas caminamos
por un sendero de flores de colores y olores inexplicables: -Es hora,
debes volver.
-¿Cuánto tiempo tengo para tomar mi decisión?
-No te preocupes ya lo sabrás cuando sea el momento, por ahora
tu hijo ya tiene la luz, le falta la vida que Daniel con mucho gusto le
dará. Cierra los ojos. Cuando los abrí estaba bajo el aromo
y la luz dorada se esparció por el cielo. Entre a casa y Daniel
me recibió con un beso, y nos amamos.
Martes
¡Hija de una estrella!, Descubrirlo fue la impresión
más grande en mi vida incluso más que el saber que mi misión
era ser un Ángel. Todas las visiones y sueños que no comprendía
tuvieron al fin un sentido, estos sueños y encuentros nocturnos
con mis amigas estrellas que traían para mi algún mensaje
se fueron intensificando hasta hace dos días atrás que revelaron
mi origen. Aunque todo lo sucedido aclare muchas cosas, siento mi alma
confundida, no puedo dejar de pensar en que en cualquier momento tendré
que tomar una decisión, mi estómago está revuelto
y me dice a gritos que pronto algo importante hará que mi vida
cambie.
Jueves
Mi pequeño niño ya crece en mi vientre
y debo confesarte que tengo miedo, pero aunque no sé que sucederá
estoy feliz. Daniel también está feliz, hemos disfrutado
cada minuto y sé que nuestro amor será grande y eterno.
Tú, mi niño, y tu padre, me dan las fuerzas para seguir
adelante y calmar este miedo que a veces invade mi corazón.
Deseo pronto tenerte en mis brazos y poder besarte y contarte un millón
de historias que colman el corazón de gozo,. Por favor sigue transmitiéndome
esta energía maravillosa para yo poder estar más tranquila
mientras te espero.
Lunes
El aromo que está en el patio de nuestra casa
me atrae, y todas las tardes después de almorzar, me siento a leer,
a escribir, a dormir, a disfrutar de su compañía y desde
mi corazón salieron estas palabras para él:
Eres tan mío, como yo tan tuya, necesito de ti para respirar un
aire más puro, para liberar mi mente de malas ideas e inundarla
de sueños y fantasías que sé algún día
dejaran de ser únicamente sueños y entonces sabré
que gracias a ti y tu compañía se han realizado.
Tu gran cuerpo abraza el mío y me llena de energía para
seguir un día próspero y ameno. Respiro el aire que tú
me proporcionas, aire puro, aire limpio.
Si supieras cuanto me gusta estar contigo, sentir tu protección,
tus dulces palabras que se escapan con el viento, palabras que llegan
directo a mi alma y que sólo yo, tu compañera, entiendo.
Sentada a tus pies en esta verde alfombra húmeda continuaré
recibiendo tus suaves caricias y tus bellas palabras. Jamás dejes
de bailar al son de la música que el viento deja al pasar.
Mi querido aromo, quisiera encontrar un nombre para ti, pero a la vez
pienso que no es necesario ,que el tuyo es bello, tal como te llamó
el Creador.
Martes
Otras palabras para mi aromo:
Llueve y no puedo ir y sentarme a tus pies.
El compartir contigo me ha servido para aclarar un poco las ideas, creo
que la respuesta a la difícil pregunta ya la he tomado, sigo teniendo
miedo, espero no equivocarme.
¡¡¡Creo que mi hijo va ha nacer!!!.
[
Capítulo 3 ]
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