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“AQUEL PASADO”


En aquella oportunidad todo giraba más lento y era enorme, como no, si solo tenía ocho años. Actualmente los recuerdos me encaminan hacia aquel tiempo, sosteniendo la misma perspectiva panorámica esencial que hoy; autos voladores, edificios que flotaban en el aire sostenidos por una energía ultra cósmica, robot por montones como mayordomos, un voy y vuelvo a la luna, no existentes es la diferencia, que separa mi imagen presente con esa persona pretérita soñadora, sin embargo, no puedo dejar a un lado una evolución de sobrecarga neuronal, evidente por una causal. Una mente sobre explotada y expuesta a un derrame de conflictos latentes, por un posible colapso de experiencias, imágenes e ideas acumuladas por veintinueve años sumados a esos ocho mayos, algunos dicen primaveras, otros comentan abriles, yo lo expongo con el mes de mayo, por nacer en el quinto mes de un año; estas situaciones me forman una idea cuestionable ¿aún no he madurado? Sigo encadenado a ese recuerdo, de ocho años, pero con veintinueve años, centímetros y Kilos de más.
La pregunta, por qué ocho años, ni la menor idea, supongo que es para establecer una dicotomía, entre mi niñez o niño y yo, en base al tiempo; recuerdos efectivos, en esa actual pasada edad tal vez no tengo; si las hay consciente estoy en no estar seguro, su manifiesto cuando tenía ocho años. Para descifrar o acordarme de sucesos que pudieron asomar a la edad de ocho años, una simple ecuación matemática sería la solución, año de nacimiento, más ocho años igual año buscado, dirigirme a una biblioteca en busca de periódicos de ese enigmático año, profundizar en más de trescientos sesenta y cinco ejemplares, quizás trescientos sesenta y seis, si ese año hubiese sido bisiesto, indagar en noticias que hayan marcado la historia y asociarla a mi pasada
niñez, en conjunto con aquella edad.