Otra vez ! exclamó insatisfecha y muy disgustada. Dale con preguntarme lo mismo, como si no lo supieran. Es verdad que anoche me arranqué del manicomio y que me llamo Libertad y que les pido a todos que me violen. Son unos hipócritas de primera, porque todos me desean. Entonces, para qué tanto revuelo: me poseen, disfrutan de mi locura y corren a jactarse con sus amigos. Entonces, se dan cuenta, la interrogación resulta vana. |