La enviaron del más allá con un propósito. Nadie mejor que ella para dar testimonio así es que le dio rienda suelta a su lengua. Pero tanta revelación amenazó con desincentivar a los oyentes. Es difícil creer que alguien ha vuelto del otro lado. Aunque ella se elevara por instantes del suelo. No debía ser más que un buen truco para darle m s color al espectáculo. El clímax sin embargo llegó cuando ella, quitándose la ropa, dejó ver su cuerpo completamente invisible y comenzó a brillar encandilando al auditorio. Ahí se convencieron todos. Y se maravillaron de los increíbles avances de la técnica. Y aplaudieron ..... porque un truco así no lo hace cualquiera