RESEÑA
DE UNA ESCRITURA ANÓNIMA
La aventura literaria de SEBASTIÁN
LEÓN PINTO (Santiago de Chile, 1976),
hasta ahora más o menos silenciosa,
ha involucrado la exploración de diversos
géneros: poesía, cuento, ensayo,
reflexiones filosóficas, artículos
científicos y poeteatro, este último,
un proyecto personal en que el joven chileno
busca anudar el hablar lírico con recursos
propios del arte dramático.
Su poesía deja ver un recorrido de
múltiples influencias, en las que abundan
poetas chilenos: en “Memorias de un
tiempo invisible” (1995) es posible
palpar su descubrimiento de la profundidad
contemplativa de Jorge Teillier y Rolando
Cárdenas; en “Idioma de incertidumbre”
(1996), su palabra entra en diálogo
con el eco existencial de Humberto Díaz
Casanueva y con el Neruda de “Residencia
en la tierra”; en “Metáfora
en fuga” (1997) León Pinto compone
un juego poético con las voces de Enrique
Lihn, Gonzalo Rojas, Rodrigo Lira y Juan Camerón;
en “La ceguera del espejo” (1998)
vuelve a asomar el desencanto de Lihn, con
matices que evocan a Raúl Zurita, Oscar
Hahn y Vicente Huidobro, así como al
francés Jean Arthur Rimbaud, el argentino
Jorge Luis Borges y el japonés Basho
Matsuo; y en “Tránsito hacia
otro sueño” (1999), la poesía
de León Pinto interroga la experiencia
amorosa aunando las disímiles voces
de Guisseppe Ungaretti, Julio Cortázar,
Eduardo Anguita y Cesare Pavese.
A partir de este nutrido calidoscopio de influencias
poéticas, sumado al inicio de sus estudios
de Licenciatura en Letras en la U.C. y su
constante participación en talleres
literarios y cátedras de importantes
figuras nacionales (Nicanor Parra, Cristián
Warnken, Marco Antonio de la Parra, Eugenia
Brito, José María Memet, Jaime
Valdivieso, etc.), la creación de Sebastián
León Pinto ha transitado por diferentes
horizontes temáticos: la memoria y
el tiempo, la existencia y el absurdo, el
lenguaje y el deseo, la belleza y la ilusión,
el amor y el sueño. Asimismo, el creador
chileno –psicólogo de profesión-
ha incursionado con entusiasmo en la construcción
de cuentos y el desarrollo de ensayos. En
estos terrenos, cabe destacar su selección
y participación en el Taller de Narrativa
José Donoso, impartido por el recordado
escritor chileno Carlos Cerda en la Corporación
Cultural de Las Condes, entre los años
1998 y 1999. Esta instancia formativa fue
abrochada por León Pinto con la presentación
del cuento “Historia de Poblete y Orellana”,
obra de reconocida influencia borgeana, en
la Feria Internacional del Libro. Dentro de
la ensayística, resalta su participación
en el 1° Concurso Universitario de Ensayos
organizado por la Universidad Católica
en 1998, evento en el cual obtuvo los tres
primeros lugares con reflexiones en torno
a la filosofía, la lingüística
y la estética, en escritos donde salen
al encuentro personajes como Heidegger, Bataille,
Lacan, Kandinski, Lévi-Strauss, Freud,
Saussure y Kant.
Dentro de su especialidad, como Psicólogo
Clínico de la U.C. y Psicoanalista
de la Sociedad Chilena de Psicoanálisis,
Sebastián León Pinto ha publicado
varios artículos, tanto en revistas
nacionales como internacionales. Pero es la
música, junto con la literatura y la
psicología, la actividad que completa
la trilogía de sus principales intereses:
coleccionista y creador prolífico,
León Pinto ha completado más
de ochenta composiciones, algunas de las cuales
ha grabado en forma independiente en los estudios
del sello chileno Alerce.
Actualmente, León Pinto reparte la
mayor parte de su tiempo entre su oficio de
psicoterapeuta y su actividad como académico
y supervisor clínico: lo primero, en
su consulta privada; lo segundo, en las escuelas
de Psicología de la U. de Chile y de
la Ucinf. En cuanto a su vida amorosa, confiesa
sentirse enamorado y felizmente casado con
la psicóloga argentina Agustina Bosio
(Córdoba, 1979), con quien vive desde
abril de 2004 en un departamento ubicado en
la comuna de Providencia, en Santiago de Chile.