
CLAMOR
La mar me llama,
su hondura me busca,
me escabullo de tu atarraya
y soy feliz en su vida líquida,
bajo sus hondas submarinas,
hablando a tientas con los peces abisales
y con tu piedra de esmeralda morena.
Sonrío,
soy de nuevo agua fría
y algas de amapola
que acarician con ondulaciones abruptas y detenidas
tu rostro:
tierno amor,
ojos de niña,
boca que me clama,
mar que me llama,
muerte que calla,
beso que no llega,
dios que no sabe,
barca que se aleja honda en tu océano,
llaga tumultuosa del barro callado,
fondo que espera,
soledad,…….amarga soledad
Quito. 1 de febrero 1992