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Miembro: Emilia

Texto ganador Segunda semana enero 2010

Tema: La vida eterna

 

 

Caballo Blanco



Venía recién llegando a la oficina aquella mañana de Verano, cuando entré...todas se quedaron mirándome con cara de horror y pregunta, o tal vez sería, cara de no saber como decir, o quizás hubiesen deseado que no apareciera por esa puerta…
-Noooo!!! No te sientes!!! debes irte al Hospital inmediatamente- gritaron todas casi al unísono.
Se acercó la mayor de todas y me dijo:
-tu hermana llamó y dijo que tu papá está grave…debes irte enseguida!!!
Cerré la misma puerta tras de mí, Nadie me acompañó, es extraño pensé mi papá ayer se veía muy bien después de la operación levantó hasta los dedos pulgares como los romanos con sonrisa y cara de victoria…
Los siguientes minutos entré en estado misterioso de filme, tres veces en la vida me ha sucedido aquello, esta fue la segunda vez que aconteció… mis piernas que caminaban presurosas y atarantadas… las sentía como en una mortal cámara lenta, como en aquellas pesadillas de niños, en las cuales necesitas arrancar imperiosamente del ente que te persigue… y ese ente siempre va veloz y uno sabe que lo más seguro es que te dará alcance. Mi respiración del momento la sentía como en un quejido, metida dentro de un tarro, conectado a mi oído con un sonido asmático. Al correr por el pasillo aún diviso a esa gente que me miraba con cara extrañada, quedaron suspendidos como fantasmas; acaso me veían caminar lento también?, por qué entonces nadie me ayudaba a llegar más rápido? Nadie me acompañaba…nadie!!!
Finalmente llegué..los médicos salieron y dijeron que no había salida, que el corazón no resistiría más, ¿cómo pudieron determinar tan exactamente el tiempo?...no lo sé. Nos hicieron entrar a la habitación perfectamente blanca y todos nos pusimos a su alrededor, sus ojos desesperados me miraban suplicantes, no podía hablar, y estaba lúcido, ¿Por qué me miraba a mí especialmente?
¿Qué preguntas y palabras tenía su corazón que no podían traducir sus labios...? Tal vez quiso decir No quiero partir!!! No quiero irme!!! No me dejen!!! Tengo dolor!!! O tal vez Perdón…o hacia dónde voy? No lo sé.
Yo sólo tomé sus manos y recordé cuanto amaba a los caballos y le dije Papá, ¿te fijaste en los caballos que van corriendo por el prado como en las películas? Viste el mar maravilloso al cual quieren llegar? ¿Los puedes ver?... Tú sólo sigue al caballo blanco; por favor siempre sigue al caballo blanco y no lo pierdas de vista…yo también iré tras él, algun día...!!!